permutas financieras, también conocidas como SWAP. El SWAP es un tipo de contrato OTC (Over The Counter – “sobre el mostrador”), que pertenece a un mercado extrabursátil, y que acuerdan dos partes en pleno conocimiento. Como tal, es un producto de alto riesgo y que ha traido graves problemas a muchas familias españolas desde su boom entre 2006-2010. Puedes consultar otras sentencias sobre estos tipos de contrato contra otras Entidades Bancarias aquí, como por ejemplo contra Bankinter o contra Banesto (ahora Banco Santander) En esta sentencia, el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Bergara (Gipuzkoa) falla a favor de nuestro cliente en el caso de varios contratos de cobertura de tipos o permuta financiera, declarándolos nulos de pleno derecho y obligando a la entidad, el Banco Sabadell S.A. a devolver todos los cargos que la operación hubiere acarreado a nuestro cliente, para así restaurar la situación patrimonial que existiera previa firma de los contratos. Estos contratos fueron suscritos y firmados en cuatro partes, en 2006 un contrato marco para cobertura de operaciones financieras (CMOF) y su correspondiente contrato de confirmación, y en 2008 otro contrato de mismo tipo CMOF y su también correspondiente contrato de confirmación de cobertura de inflación. Estos contratos de permuta por tipo de interés (conocidos como SWAP) fueron adquiridos por nuestro cliente por expresa recomendación de los empleados de su oficina del Banco Sabadell, en los que confiaba, y que fueron ofrecidos como contratos seguros y sin riesgo, como viene siendo habitual en la gran mayoría de estafas de bancos. Para defenderse, el Banco Sabadell solicitó la nulidad del juicio por prescripción, ya que habían pasado más de 4 años desde que se formalizase el acuerdo. Pero tan como aclara el juez y haciéndose valer de un antecedente de la Audiencia Provincial de Álava y otro del Tribunal Supremo, el tiempo para a prescipción empieza a correr desde que finaliza el espacio temporal acordado en el contrato, es decir, hasta que transcurre el plazo del mismo. En el momento de ofrecer este producto de riesgo a nuestro cliente, los empleados del Banco simplemente explicaron los posibles beneficios del mismo y sus condiciones entregando un folleto, pero nunca una expresa explicación de los riesgos y del funcionamiento de estos SWAP, así como un estudo sobre la situación del mercado en el momento de la contratación y la probabilidad de su evolución. Por estos motivos hemos ganado el juicio, demostrando una vez más que los contratos financieros complejos han de ser explicados de forma cristalina para que el contratante entienda y sea conocedor de los riesgos que conlleva. Recuerda, no contrates productos aparentemente atractivos que ofrezcan grandes rentabilidades sin conocer una realista previsión de su evolución; y si ya has contratado, contacta con Vallverdú Abogados. Descarga la sentencia:SENTENCIA JPI BANCO SABADELL, S.A. (BERGARA) 16.06.2015]]>

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